¿Seguirás tu camino irredento a la muerte?

Publicado: marzo 5, 2010 en Uncategorized

¿Seguirás tu camino irredento a la muerte?

Por Fares Palacios 
Jamás el Dios Soberano y Único digno de recibir toda Gloria dejó una Revelación tratando de probar su existencia. Nuestro Dios, el Dios de los cristianos, Este Dios majestuoso inicia su Infalible Palabra diciendo: “…en el principio Dios…”, ¡Nada!, dije ¡Nada! Intenta probar la existencia del Creador sino que lo da por sentado asi que nadie tiene excusa puesto que lo que de Dios se conoce El lo manifestó a los pobres mortales pecadores. Salgan de las mentes las ideas erróneas del Creador de todo Universo, rueguen a ese Dios los mortales poder conocerle tal como El es, pidamos a El misericordia porque contra El pecamos todos.


¿Por qué los hombres se justifican así mismos?, Porque la raíz de la simiente de Adán sigue allí y aún los impíos se creen justos y son incapaces para poder ver su total depravación, ¿Por qué no pueden ver?, ¡Porque son ciegos!, ¡Ciegos los padres y ciegos los hijos!, Ciegos todos sin poder caminar algunos centímetros sin caer en una fosa, y que horrenda fosa eterna espera a los que resisten obstinadamente al Espíritu Santo, ¡No pueden ver que terrible es estar eterna e irremediablemente apartados de Dios! No pueden, Satanás ha segado sus ojos, ¿Cómo podrán ver los pecadores? ¡Solo Jesucristo puede quitar la venda que el enemigo jurado de nuestras almas a puesto en sus cautivos y recien estos podrán ver!
¡Esclavos! ¿Has visto a esclavos libres?, No los he visto, necesitan a un Libertador, ¿Cómo podrían ser liberados?, ¿Cómo otros engañan a las ovejas perdidas ofreciendo vanas ilusiones de libertad basadas en trapos inmundos de justicia pestilente a mortandad? ¿Cómo puede alguno pensar que el Dios Creador Santísimo y Purísimo podrá recibir a uno que se justifica así mismo y se cree bueno? Ningún hombre será justificado por sus propios meritos, porque no tiene nada de que gloriarse, ¡Depende totalmente de la misericordia Divina! Así está Escrito:
“Jehová miró desde los cielos sobre los hijos de los hombres, Para ver si había algún entendido, Que buscara a Dios. Todos se desviaron, a una se han corrompido; No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno…” Sal 14
Alguno dirá: ¡Yo busco a Dios!, Entonces yo pregunto, si esto es cierto, ¿Por qué vives como uno que aborrece a Dios?
“…he aquí, tú te enojaste porque pecamos; en los pecados hemos perseverado por largo tiempo; ¿podremos acaso ser salvos? Si bien todos nosotros somos como suciedad, y todas nuestras justicias como trapo de inmundicia; y caímos todos nosotros como la hoja, y nuestras maldades nos llevaron como viento. Nadie hay que invoque tu nombre, que se despierte para apoyarse en ti; por lo cual escondiste de nosotros tu rostro, y nos dejaste marchitar en poder de nuestras maldades…” Isa 64: 5 – 7
¿Buscas a Dios y perseveras en pecar?, ¿Dices que amas a Dios y adulteras con el mundo que le aborrece?, ¿No ves que la humanidad toda detesta a su Creador?, El hombre no regenerado aborrece al Dios de la Biblia, crean ellos a sus dioses, sus dioses que son solo amor humanista, no el amor de Dios, sino el amor egoísta del ser humano, crean sus propias deidades para que estas les prosperen en sus negocios, crean ellos a sus dioses a los cuales pueden manejar a su antojo, crean a un dios que está detrás de una puerta esperando que le abran “si ellos quieren”, crean a sus dioses, ¡El mundo entero aborrece al Dios Vivo y Verdadero de la Biblia! ¡Deberíamos todos estar llorando a cantaros y que nuestros ojos se hinchen de tanto llorar! ¡El es Santo!, ¿Y nosotros que somos?, Todos puestos en una balanza somos menos que nada. ¡Qué jactancia la de aquellos que pretenden justificarse por sus justicias! No hay obra humana que no esté atestada de pecado, no hay palabra humana que no está contaminada con la inmundicia, no hay intención pura en un hijo de Adán, dicen algunos: ¡Nos salvamos si queremos! ¡Nosotros decidimos! ¡Invocamos el Nombre del Señor y somos salvos! Pero el Dios Vivo y Verdadero dice: “…no depende del que corre ni del que quiere, sino de Dios que tiene misericordia…” Rom 9 ¡No es lo que yo quiera, es lo que Dios quiera! ¿No puedes ver que solo puedes escoger siempre el mal?, ¿Aún el hombre se justificará?, ¡Este sigue mintiendo y deshonrando a sus padres!, ¡Sigue obstinadamente embriagándose y adulterando!, ¡Sigue creando sus falsos dioses de la lujuria y la fornicación y se deleita en la concupiscencia!, pero luego va y dice ¡Yo decido creer, yo si busco a Dios, yo no hago mal a nadie! ¿No recuerdan las Palabras del Dios de los cristianos? ¿No lo dice el Libro que muchas solo lo usan para sus intereses corruptos?
“…Profesando ser sabios, se hicieron necios, y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles. Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos, ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén.

Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío.

Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen; estando atestados de toda injusticia, fornicación, perversidad, avaricia, maldad; llenos de envidia, homicidios, contiendas, engaños y malignidades; murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes a los padres, necios, desleales, sin afecto natural, implacables, sin misericordia; quienes habiendo entendido el juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también se complacen con los que las practican…” Romanos 1
¿Alguno puede ver?, Satanás dejó correr una diabólica mentira, ¡El hombre es esencialmente bueno! ; Y mientras dice esto aumentan cada día más los homicidios, las guerras, los odios; la hechicería, el adulterio y la sodomía, la fornicación y la avaricia. Detrás de los trajes, detrás de los títulos y los vehículos, detrás de las sonrisas está la verdadera naturaleza humana. La Biblia desnuda al hombre y expone su iniquidad, la Biblia muestra al hombre su inmundicia inmanente, la Biblia le dice al hombre “…no hay justo ni aún uno…” ¿Cómo entonces podrá salvarse el impío?
“…No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad…” Mat 7:21
¡No! No es por una oración, no es por invocar y decir ¡Señor, Señor!, no es por profetizar que alguno se salva del eterno suplicio, no es por echar demonios fuera, ¿No ves que esto no es señal de regeneración?, ¡Tampoco el hacer milagros te da amplia entrada al Reino del Padre Eterno! ¿No es esto una tragedia?, ¡lloremos!, ¡Caigamos a tierra todos y roguemos misericordia de Dios ahora mismo! Solo aquellos que hagan la voluntad del Padre entrarán, ¿Por hacerla la voluntad del Padre? ¡Jamás! Sino que solo aquellos que hayan sido salvados podrán hacer las obras que Dios preparó de antemano, ¿Tus obras son conforme a la Biblia? 
¡Oh amigo lector! , tu profesión de fe jamás podrá salvarte, tampoco tu vida aparentemente buena y tu religiosidad, tampoco ser miembro de una Iglesia, solo Dios puede salvarte, y tu nada puedes hacer para ello, no puedes, ¡jamás podrás! ¿No rogarás hoy mismo a Dios que se apiade de tu alma? ¿No tienes compasión de ti mismo? ¿No dijo el Señor: ¡Necio esta noche vienen a pedir tu alma?, ¿No dijo el Señor: De qué le sirve al hombre ganar al mundo si pierde su alma?, ¿Perderás tu alma amigo lector? ¿Pasarás la eternidad separado de Dios, de su misericordia y de Su Amor terno?
¡Ven a El hoy! No importa quién eres, no importa donde estás, y si vas o no a una Iglesia, ven a Jesucristo arrepentido, cree al Evangelio. El Hijo de Dios, precioso Amado en quién el Padre tuvo complacencia, Aquel que estuvo desde el principio, este se hizo una vez y para siempre hombre, y siendo hombre y Dios entregó Su vida en la Cruz, cruenta y angustiosa Cruz para dar vida al pecador que viniera a El, la sangre del Hijo de Dios se derramó y su cuerpo fue lacerado, Aquel Cordero predestinado desde antes de la fundación del mundo afirmó Su Rostro hacia el Calvario y toda la ira del Padre cayó sobre Su Hijo, el Hijo bebió toda la Copa de Aquella Ira por nuestras inmundicias, el Padre abandonó al Hijo cuando este pendiente estaba, el Hijo quedó solo, separado del Padre porque este quiso quebrantarlo hasta la muerte por aquellos que habrían de creer, ¿No vendrás a El hoy? El Hijo de Dios no solo murió, sino ¡Bendito sea Dios! Resucito!, dije. ¡Resucito de entre los muertos!, Es El Primogénito de toda la Creación, preeminente y primero en todas las Cosas, todas las cosas en El subsisten y sin el nada de lo que ha sido hecho fue hecho, Creador, Verbo encarnado, y tu ¡Ven hoy a Cristo! Arrepiéntete de tus pecados, reconoce tu abyecta y miserable condición y ven a Cristo hoy pecador, ¿Seguirás tu camino irredento a la muerte?
“…Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios. Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas. Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios…” Juan 3:16 – 21.
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