No a nosotros:::…

Publicado: diciembre 11, 2009 en Uncategorized

Cuanto dificil es para el hombre soltar de su mano las perlas de la gloria que solo pertenecen al Único y Sabio Dios. Nuestra tendencia aún estando en la gracia es intentar quitarle a Dios su gloria, o a lo menos, compartirla con EL aún en nuestros pensamientos inmersos en un profundo desconocimiento de Su Señorío. Frecuente cosa es escuchar de la manera en que hombres son exaltados al punto de ser estos y no Dios, la causa del avance de una Obra y no la Providencia Divina. La Iglesia Católica (Universal), la verdadera Iglesia de Cristo, los santos que en todo lugar invocan el Nombre de nuestro Señor Jesucristo tienen maneras diferentes de manifestar esta tendencia a querer recibir halagos con glorias y portentos ajenos.

Que maravilloso sería si cada cristiano entendiera de una buena vez, que todo lo que tiene ha sido recibido por pura gracia, y que glorirse de ello, es una mala jactancia y un ejercicio absoluto de ignorancia de quién es nuestro Soberano Dios. Que dicha sería que los predicadores entendieran que la admiración que generan muchos de sus sermones son la pura obra y gracia Divina y que el fruto de estas predicaciones no es por el hombre a quien Dios plugó usar, sino a la bendita Palabra de Dios que es viva y eficáz y que ella misma se autentica y penetra indetenible hasta los tuetanos. Que gozo sería entender que cuando alguno cree al Señor por medio nuestro y finalmente llega a la Iglesia, ha sido Dios y no el hombre el que lo ha añadido y que de Dios, por EL y para el son todas las cosas y toda la gloria, y que nosotros somos solo un medio pre ordenado para llegar a un fin y es su propósito eterno.
¿Qué es esta suerte de orgullo que tienen algunos cristianos de tener un conocimiento más elevado de las cosas de la fe?, Si Dios te dió la luz, ¿Harás jactancia de unos ojos que vieron porque Dios quizo que así fuera?, ¿Podrá la luna jactarse de la luz que brota de ella sobre la oscura tierra cuando el Sol la alumbra y amable le presta un poco de su luz? ¡Oh amados hermanos! ¡No a nosotros, no a nostros, sino a Su Nombre la Gloria, por su misericordia, por su verdad!
¿Cuantos han sido heridos por la delgada y filosa espada que hirió a satanás cuando quizo ser igual a Dios? ¡Que cosa tan peligrosa cuando la preeminencia de Jesucristo es quitada de las congregaciones y los cultos se convierten en torno a un hombre!, cuan peligroso es para una Iglesia Local que el Hijo de Dios esté fuera de su puerta tocando embriagada en sus verguenzas habiendo expulsado de ella al Autor y Consumador de la fe para no darle más la Gloria que solo a El pertenece, ¿Cuanto de ello vemos en el actual mundo de las Iglesias de Dios?. La música, por ejemplo, y la altivéz de los llamados “Adoradores” han quitado el lugar a la primacía de la predicación de la Palabra de Dios, muchos de ellos jovenes brillantes, pero llenos de la sobervia de la juventud, adorando a Dios con sus labios, y maldiciendo con sus vidas el testimonio de Cristo en no pocos casos, recibiendo aplausos y felicitaciones por sus bellos talentos, y olvidan que nada de ello es inmanente a sus capacidades naturales, sino que Dios quizo dar aquello por gracia aún en su naturaleza, y para Su sola Gloria, y para recibirrlo de la manera en que debe recibirlo, y no como aquellos desean hacerlo. Entonces si nada tienen que no hayan recibido, ¿Por qué se glorían?
Nada hay en el hombre que sea digno de alabar, la verdadera fe cristiana, la fe apostolica e historica expone una enseñanza que glorifica a Dios en cada area de la vida del hijo de Dios humillando nuestra humanidad hasta el polvo. La salvación fué por pura gracia, y por esa misma gracia el cristiano es preservado hasta el fín. ¿Cómo puede uno gloriarse al decír, yo he creido y por mi fe me salvé?, ¡No! Sino que Dios te vió muerto en tus delitos, muerto en tus pecados y tuvo misericordia y te amó desde antes del principio, por pura gracia te dijo: ¡Vive! Y te quitó el corazón de piedra, y te dió un corazón de carne, si, te dijo: ¡Vive!, y te dejo obras preparadas de antemano para caminaras en ellas para que no dijeras que eres un gran innovador, nada es tuyo, nada te pertenece, nada tienes de que gloriarte, por esta razón no sea a nosotros la gloria, sino a nuestro Dios por su misericordia y por su verdad, ¡Glorifica a Dios! ¡Exhalta a Dios! ¡Predica la Palabra de Dios! ¡Camina con Dios! Ve y date cuenta que todos puestos en una balanza somos menos que nada y que nuestro días son cortos y pronto pasan, pero EL permanece para siempre, y los suyos estarán con EL, porque EL quizo, pues no lo elegimos nosotros a EL, sino que EL nos eligió a nosotros, y si le amamso, no es porque tengamos la capacidad de amar, sino porque EL nos amó primero. ¿Tienes algo de que gloriarte?
Atte Fares Palacios
Salmos 115:1

Nota: La Foto fué tomada con una Camara de Celular desde el Km 13 del Junquito, en Caracas, Venezuela. Cuando miré el Cielo, y el resplandor del Sol, solo pude glorificar a mi Dios, y recordar que la Luz de EL, es más brilante que el mismo Sol, cuan precioso es nuestro Soberano Dios…

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